Es una locura sobreendeudar a Bogotá por un capricho de Peñalosa

El plan de desarrollo de Enrique Peñalosa está desfinanciado en más de 35 billones de pesos. Desde la discusión del plan advertí que había muchas fuentes inciertas de recursos: 13,8 billones de pesos en transferencias de la nación para el metro, que no son seguras y que se pueden convertir en un cheque chimbo cuando entre en vigencia la ley de garantías; 13 billones en unas APPs que son de papel y que no han sido efectivas para generar recursos; 6,5 billones por la venta de acciones de empresas públicas, que no se han concretado; y 1,3 billones en un recaudo por valorización que se cayó en el concejo. Por eso, para tapar el hueco del plan de desarrollo, el alcalde Peñalosa quiere endeudar más a Bogotá.

Preocupa que el aumento en el cupo de endeudamiento que pide Enrique Peñalosa va dirigido a darle más recursos a entidades con la peor ejecución del cupo aprobado en agosto de 2016. En la tabla pueden ver el ranking de ejecución, del que vale la pena revisar tres casos: transmilenio sólo ha ejecutado el 0,4% de los 2,11 billones de pesos que le aprobaron; la empresa metro, el 2,1% de 800 mil millones de pesos; y el IDU, el 22,5% de 1,07 billones aprobados el año pasado.

Enrique Peñalosa pide 2,4 billones de pesos en un nuevo cupo endeudamiento para la ciudad. El 60% de estos recursos estaría destinado a TransMilenio (1,4 billones), con lo que se financiaría, sobre todo, la troncal de transmilenio de la carrera séptima (a donde irían 1,14 billones del cupo). Pero, si la administración no ha ejecutado el cupo que le aprobaron en 2016, ¿para qué quiere más recursos? ¿Cuál es su capacidad real de ejecutarlos?

Juan Manuel Santos es pinocho con la educación en Bogotá. El 23 de febrero de 2016, el gobierno nacional firmó con Enrique Peñalosa la Alianza por la Calidad Educativa, en la que la nación se comprometió con Bogotá: como muestra este  video, el presidente Santos prometió 540.000 millones de pesos para la construcción de 30 colegios. La realidad es que Santos no le cumplió a Bogotá, como la secretaría de educación constató el pasado 22 de agosto, en la presentación en el concejo del nuevo cupo de endeudamiento. Allí dijo que el ministerio de educación no tiene 211 mil millones de pesos de la plata que Santos prometió.

Enrique Peñalosa prometió construir 30 colegios nuevos en el plan de desarrollo. Ninguno ha sido entregado y sólo seis se encuentran en obra. Tres de estos colegios fueron contratados por la administración anterior, en donde están los avances en obra.

(1) El colegio la Felicidad (Fontibón), que tuvo un costo de $21 mil millones y muestra un avance del 96% en la obra, que pudimos constatar en la visita que hicimos el pasado 4 de julio.

El colegio La Felicidad, en Fontibón, tal como estaba el 4 de julio del 2017

(2) El colegio Cafam Puerta del Sol (Suba), con un avance del 38%, que también visitamos el 4 de julio. Tuvo un costo de 8 mil millones y fue suspendido por objeciones de la comunidad. La acción cautelar fue levantada el pasado diciembre y las obras se retomaron en febrero

El colegio Cafam a tenido objeciones por parte de la comunidad, pero la obra avanza

(3) El colegio el Ensueño (Ciudad Bolívar), que costó $29.773 millones y lleva parado más de un año, según pudimos ver hoy, 30 de agosto, en horas de la mañana. Tiene una acción administrativa de la secretaría de educación por incumplimiento y una declaratoria de caducidad del contrato.

Las obras del colegio el Ensueño está parado hace un año.

La administración de Enrique Peñalosa sólo ha contratado tres colegios nuevos, en los que las obras están crudas.

(1) El Volcán de la Pradera, en Bosa, costará 21.913 millones. Hoy es un lote que ya tiene licencia de construcción, pero todavía no empiezan la obra.

En el colegio Volcán de la Pradera, apenas empezaron a levantar campamento de obra

(2) El colegio Madelena, en Ciudad Bolívar, que costará 32.500 millones. El lote, que visitamos hoy 30 de agosto, tiene avances en cerramientos y excavación de terreno, pero nada más.

El colegio Madelena presenta remoción de material y excavaciones iniciales

(3) El colegio Porvenir II, en Bosa, tiene un contrato firmado desde el 26 de julio del 2017. También lo visitamos hoy y encontramos otro lote vacío, lleno de vegetación y sin presencia de la administración.

El colegio Porvenir II es un lote vacío lleno de vegetación

El año pasado, durante el debate sobre el plan de desarrollo, advertí del riesgo de financiar la inversión social con recursos inciertos, como los de la venta de la ETB. Hoy, sin esos dineros asegurados, la Secretaría de Integración Social de Bogotá tiene que pedir 100 mil millones de pesos para construir 10 de los 13 jardines infantiles nuevos que prometió en el plan de desarrollo.

Los bogotanos seguimos pagando el saqueo de los Moreno. La sede de la policía metropolitana nos va a costar 2,3 veces más de lo proyectado por cuenta de la corrupción. La actual administración está pidiendo 100.000 millones de pesos en el cupo de endeudamiento para el reforzamiento estructural de la obra. Su presupuesto original en 2010 era de 43.000 millones de pesos. Eso no es un reforzamiento estructural, ¿lo tienen que volver a construir? ¿Se perdieron esos 43.000 millones?

La troncal de TransMilenio de la séptima, según la directora del Idu Bogotá, costaría 2,4 billones de pesos. En el cupo que aprobó el concejo el año pasado se incluyeron 1,2 billones para esta obra. Ahora Enrique Peñalosa pide 1,14 billones de pesos más para este proyecto, que todavía no tiene estudios ni diseños definitivos. ¿Cómo están calculando el costo de la obra si aún no están listos los estudios? Sobre todo, preocupa la capacidad de gestión de transmilenio y el IDU. Como mostré, el nivel de ejecución de recursos de estas entidades es precario. Es por eso que la administración Peñalosa, luego de casi dos años, no ha licitado una sola troncal nueva.

El estudio “Parámetros técnicos y operacionales de la troncal carrera 7” elaborado por la subgerencia técnica y de servicios de TransMilenio y publicado en marzo de este año, estima la demanda máxima de pasajeros que tendría el sistema en 2030. Como muestra este mapa, hecho por transmilenio, las troncales de la Boyacá (32.916 pasajeros hora/sentido) y la 68 (37.779 pasajeros h/s) moverían más pasajeros que la de la séptima (21.237 pasajeros h/s). Además, para el caso de la Boyacá, hay por lo menos siete estudios que incluyen estudios de suelos, estimaciones de demanda, parámetros operacionales y diseños. ¿Por qué Enrique Peñalosa insiste en su capricho de construir primero la troncal de la séptima, cuando los propios datos de transmilenio demuestran que hay otras que deberían hacerse antes?

Fuente: Transmilenio. Subgerencia técnica y de servicios (2010) Parámetros técnicos operacionales para la troncal Carrera 7, pg. 66.

El cupo de endeudamiento no incluye plata para construir hospitales nuevos. Como demuestra este video de la secretaria de Hacienda Bogotá, el distrito dejó estos recursos sometidos a la incertidumbre de las APPs, las alianzas de pura paja. Tales iniciativas rara vez han funcionado y el alcalde ya ha manifestado su preocupación frente a las alianzas público privadas que necesita el distrito.

¿Es este un momento adecuado para que el distrito adquiera más deuda, cuando economistas y empresarios están lanzando señales de alerta? Mientras Juan José Echavarría, gerente del Banco de la República, advierte que “hay que reducir mucho el gasto”, Enrique Peñalosa quiere endeudar más a la ciudad.

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