En la intervención del Bronx no se pensó en el día después

Luego de la intervención del Bronx ni el distrito ni las autoridades pensaron en el día después. Hoy cerca de 14 mil habitantes de calle, altamente consumidores de sustancias psicoactivas y con enfermedades mentales crónicas, deambulan por la ciudad sin recibir un tratamiento médico científico adecuado que les permita sobrellevar sus adicciones.
Juan Carlos Flórez
Septiembre de 2016

La intervención del Bronx dejó en evidencia que los habitantes de calles han sido instrumentalizados por las mafias del narcotráfico que controlan el expendio de drogas en la capital, un negocio que mueve al año 250 millones de dólares y que es 5.7 veces más grande que el de mercados como los de Cali y Barranquilla, que mueven 60 y 44 millones de dólares respectivamente, según cifras del Ministerio de Justicia.

Distrito y autoridades erradamente creyeron que con la intervención de varios puntos calientes al interior del Bronx como “cinco huecos” y la “ele”, y la destrucción de varias inmuebles en los que se delinquía, se solucionaron los problemas de fondo. Por el contrario, no se contó con un plan de choque por parte de la administración para atender a los habitantes de calle que habitaban el sector. Tampoco, al día de hoy se conoce con exactitud, cuántas bandas dedicadas al narcotráfico fueron desarticuladas; ni cuántos capos, ni mucho menos cuántos kilos de droga se incautaron después de la intervención del Bronx.

Es claro que al día de hoy la administración no tiene una estrategia clara para combatir el narcotráfico en la ciudad, como tampoco tiene un plan para la problemática del habitante de calle.

No se atacó el problema de raíz

El distrito al no tener una estrategia clara para atacar de raíz el problema, hoy lo que tenemos es una situación con los habitantes de calle fuera de control que comenzó a manifestarse desde el primer día después de la intervención del Bronx. Esta es la cronología de un problema que parece no tener una solución eficaz y pronta.

27 – 28 de mayo: Intervención del Bronx
29 de mayo: Los habitantes de calle protagonizan desmanes en la Plaza España.
1 de junio: Los habitantes de calle del Bronx se trasladan para el barrio San Bernardo y con ellos el expendio y consumo de drogas.
3 de agosto: Los habitantes de calle protagonizan los primeros desmanes contra los comerciantes del barrio La Estanzuela.
12 de agosto: Nuevos desmanes en San Bernardo, Estanzuela y Ricaurte. Los habitantes de calle atacaron la estación de Transmilenio Bicentenario y varios vehículos particulares.
17 de agosto: Los habitantes de calle se toman el caño de la calle sexta con carrera 30.
31 de agosto: Nuevos desmanes por desalojo de los habitantes de calle en el caño de la calle sexta. Hubo ataques a una estación de gasolina y varios locales comerciales.
6 de septiembre: Habitantes de calle nuevamente atacan las estaciones de Transmilenio Bicentenario y Hospitales sobre la carrera 10, en el centro de la ciudad.

No se puede seguir desconociendo que el tema del habitante de calle también es un problema de salud pública

El 93,8% de los habitantes de calle consumen sustancias psicoactivas y de esa población el 72,9% asegura consumir bazuco de manera frecuente, siendo está la droga más usada. Le sigue la marihuana y en tercer lugar el alcohol.

A esto hay que sumarle que el consumo permanente de este tipo de sustancia dispara los trastornos mentales. Es así como en Bogotá el 66,5% de los habitantes de calle, que han sido atendidos por organismos de salud del distrito, tienen este tipo de trastornos.

En el 2015, fueron atendidos 10.422 habitantes de calle, de los cuales a 6.929 se les diagnosticó algún tipo de trastorno mental. De ese grupo el 58% presentó síndrome de dependencia, mientras que el 42% restante presentaron esquizofrenia paranoide, depresión, demencia, trastorno mixto de ansiedad, entre otros.

La administración conocía la jurisprudencia de la Corte Constitucional antes de intervenir el Bronx

La alcaldía ha venido manifestando que las sentencias de la Corte Constitucional son las que les han impedido actuar e implementar una estrategia frente a la atención del consumo de drogas en los habitantes de calle. Especialmente se han concentrado en la sentencia T-043 de 2015 que advierte que al habitante de calle no se le puede obligar a tomar un tratamiento médico para su adicción.

Sin embargo, la misma jurisprudencia de la Corte establece en otra sentencia, la T-684 de 2002, que no es cierto que no se pueda atender a los habitantes de calle por vulnerar su autonomía. En este sentido, y en virtud de un principio de solidaridad, la administración está obligada a atender a esta población.

La administración también está obligada a proteger los derechos de los niños

La misma Corte Constitucional, en su jurisprudencia (sentencia T- 452 de 2010), ha establecido que existen ciertas circunstancias en las que el Estado puede tomar medidas a favor de los menores, incluso en contra de su voluntad, al considerar que los niños aún no han adquirido la suficiente independencia para diseñar su propio plan de vida.

Según el último censo de habitantes de calle en la capital, al menos 2 de cada 5 personas que habitan en condición de vulnerabilidad o indigencia, adquirieron esa condición de vida, justamente, siendo niños o adolescentes menores de edad.

censo habitantes calle Bogotá intervención del Bronx

Deshuesaron al Idipron

Aunque entre los años 2007 a 2011 el número de niños habitantes de calle, menores de 13 años de edad disminuyó en un 87%, gracias al trabajo realizado por entidades como el Idipron, ésta ha venido reduciendo su presupuesto paulatinamente desde el año 2010 hasta el 2013 en 56.610 millones de pesos. Aunque en 2015 hubo más dinero para la entidad, éste fue gastado en programas que nada tienen que ver con la atención a niños habitantes de calle. Para el 2016 el panorama parece empeorar. El presupuesto de la entidad sufrió un nuevo recorte, pasando de 125,789 millones de pesos a 112,005 millones. Dicha reducción presupuestal se mantendrá por debajo de los 80 mil millones de pesos.

Presupuesto Idipron, secretaría de Integración Social, entre 2007 y 2011.

El Idipron no está usando toda su infraestructura rural para atender a los jóvenes habitantes de calle

Con mi equipo de trabajo nos dimos a la tarea de visitar las sedes rurales del Idipron, ubicadas en los departamentos de Cundinamarca y Tolima, con el fin de verificar su infraestructura y funcionamiento. La mitad de estas unidades de apoyo, que tienen capacidad para atender a unos 800 jóvenes, están fuera de servicio.

El Cairo

sedes rurales idipron cairo carmen apicala tolima

Está unidad está ubicada en zona rural del municipio del Cármen de Apicalá – Tolima. Tienen capacidad para atender a 150 jóvenes de manera permanente y a otros 300 de forma provisional. Está dotada con una amplia infraestructura que incluye, dormitorios, salones y áreas recreativas, pero no está en funcionamiento.

El Cuja

sedes rurales idipron cuja arbelaez cundinamarca

Esta unidad está ubicada en zona rural del municipio de Arbeláez – Cundinamarca. Tiene capacidad para atender a 50 jóvenes. El lugar está fuera de servicio ya que su infraestructura está deteriorada por su cercanía a un río.

El Edén

sedes rurales idipron eden melgar tolima

Esta unidad está ubicada en el km 95 vía Bogotá – Melgar. Tiene capacidad para atender 300 jóvenes de manera permanente. Cuenta con una amplia infraestructura dotada de dormitorios, salones y áreas de recreación. El lugar está fuera de servicio desde el pasado 5 de abril de 2016, cuando murió ahogado, en la piscina del lugar, el menor de 9 años de edad, Yordan Acosta.

A continuación pueden ver un corto video de las instalaciones de estas tres unidades rurales de apoyo del Idipron:

Sólo tres unidades rurales del Idipron están atendiendo a los niños del Bronx

La unidad rural Arcadia, ubicada en el municipio de Funza – Cundinamarca, atiende actualmente a 71 niñas, algunas rescatadas durante la intervención de Bronx. Por su parte, la unidad de apoyo Preflorida y Florida II, atienden a otros 272 jóvenes, algunos de ellos menores de edad que también habitaban el Bronx.

Este es un corto video de las instalaciones de estas tres unidades rurales de apoyo del Idipron:

Muchos de estos menores fueron sometidos a abusos y víctimas del consumo de sustancias psicoactivas al ingresar al Bronx a edades tempranas que no superan los 8 años de edad.

En el siguiente link pueden ver el testimonio de una menor sobreviviente al Bronx:

Abramos el debate sobre zonas de consumo controlado

Debemos partir de una realidad y es que ni los habitantes de calle ni el consumo de drogas van a desaparecer. El consumo de bazuco e inhalantes en la calle tampoco va a desaparecer. Nosotros necesitamos pensar en conjunto con el gobierno nacional, con las autoridades judiciales y médicas, en unas zonas de consumo controlado de este tipo de drogas, como el bazuco, marihuana y heroína, libres del control de los narcotraficantes. Es indispensable pensar en esa amplia infraestructura rural con la que cuenta el distrito como opción para tratar al habitante de calle de manera eficaz.

Experiencias internacionales sobre centros de consumo

Países como Alemania, Australia, Canadá, España y Brasil, entre otros, han implementado zonas de consumo controlado con estrategias médico – científicas con las que han obtenido importantes resultados frente a la problemática de consumo de drogas.

Alemania logró bajar a ceros el número de muertes por sobredosis desde 1994. Australia redujo los niveles de consumo de sustancias como heroína, cocaína y opiáceos, así como los delitos relacionados con drogas. Canadá logró 3.383 intervenciones con tratamientos clínicos y 458 admisiones a programas de desintoxicación. Mientras que España logró disminuir las muertes por sobredosis en un 58% entre 1991 y 2008. Sao Paulo logró una reducción del 80% de personas que tradicionalmente eran consumidoras de crack en lugares específicos. Por último está Portugal que desde el 2010 cuenta con un programa médico científico para tratar los problemas de dependencia asociados al consumo de drogas. Entre los años 2007 a 2011, lograron disminuir el consumo de sustancias psicoactivas ilícitas del 12% al 9,5%.

Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *