Centré mi trabajo en asuntos claves para los bogotanos

Informe de gestión primer semestre de 2017

A lo largo de los primeros seis meses del año 2017, centré mi trabajo en aquellos asuntos claves para los bogotanos: ¿Habrá metro? Un interrogante que todo Bogotá se hace. ¿Hará algo este gobierno por el medio ambiente? La reserva Van der Hammen está en el centro de las conversaciones de los bogotanos, sobre todo entre las nuevas generaciones. ¿Mejorará la prestación del servicio de salud? El alcalde y las mayorías que lo apoyan en el concejo presentaron la reforma a la salud como un cambio de fondo para los ciudadanos. ¿Transmilenio y el sistema integrado de transporte van a mejorar? El alcalde es una autoridad mundial en buses, ¿Ha mejorado la situación social en Bogotá, los indicadores se están transformando? Y una preocupación que escucho cada día en las calles de Bogotá, ¿Qué es lo que está pasando con la seguridad?

El metro de Peñalosa: por las nubes hasta el día de hoy

En mi debate de metro del 17 de mayo del 2017 puse en evidencia a la administración con documentos en la mano: no hay Conpes definitivo que obligue a la nación a aportar los 9.67 billones de pesos que se comprometió a darle al distrito para la construcción del metro elevado de Peñalosa.

La semana pasada el ministro de hacienda Mauricio Cárdenas me dio la razón: los estudios de diseño del metro elevado tienen plazo hasta abril del 2018, pero la nación se los está pidiendo ya. Le está cogiendo la noche al alcalde, que tiene que concretar el convenio administrativo antes de que entre en vigencia la ley de garantías en noviembre de este año, porque después no se pueden girar los recursos sin violar la ley.

La administración tiene oídos de cemento frente al medio ambiente.

En varias ocasiones denuncié la arrogancia trasnochada y el analfabetismo ecológico que han demostrado el alcalde y sus funcionarios frente a un gran sueño de los bogotanos: que en el norte unos predios se conviertan en reserva ambiental de la sabana de la ciudad. La lógica de sus proyectos supuestamente ambientales es inmobiliaria.

Por ejemplo, en el megaproyecto de Lagos de Torca, también conocido como el Plan de Ordenamiento Zonal Norte, demostré cómo la supuesta tan celebrada conectividad ecológica entre los cerros y el rio de Bogotá es puro cuento: los documentos que presentó el IDU para justificar el proyecto ante el concejo muestran con claridad cómo los suelos al norte y al sur del humedal son de desarrollo urbano, no de protección (ver mapas), como plantea de manera engañosa la publicidad pagada por la administración para apoyar su proyecto inmobiliario al norte de la ciudad. El alcalde Peñalosa se imagina una sociedad de cemento para Bogotá.

Fuente: Proyecto Lagos de Torca, IDU, 2017. Elaboración propia.

La reforma a la salud no tiene corazón y nació muerta: la ineficiencia demuestra el fracaso

Junto a mi equipo hemos recorrido los sistemas de atención luego de la entrada en vigencia de la reforma a la salud que la administración planteó como la panacea que resolvería la crisis del sistema en Bogotá. Esta reforma, sin embargo, está desprovista de corazón y se ha comprobado que es un rotundo fracaso. Hoy en Bogotá uno puede decir que la reforma nació muerta y el cadáver está expuesto frente a nosotros en la ineficiencia del nuevo sistema.

En febrero debatí sobre la atención a salud mental en el distrito: la infraestructura hospitalaria es insuficiente y, además, hay escasez de programas de rehabilitación, han aumentado los diagnósticos psicóticos por abuso de sus sustancias y los pacientes multiconsultantes, es decir, que vuelven a los pocos días por el mismo problema, han aumentado en un 10%.

En movilidad no hay mejora sustancial en nada: ni Transmilenio, ni SITP, ni ciclorrutas y empeora la accidentalidad.

Peñalosa inauguró su victoria en las elecciones anunciando que tendría uno de los mejores equipos en el mundo para atacar los problemas de movilidad en la ciudad. Las credenciales del alcalde lo ubican como un experto mundial en buses y movilidad. Sin embargo, el alcalde todavía nos debe las troncales que prometió (en la séptima, la Boyacá, la Cali, la 68) de las cuáles los únicos avances están en los estudios de factibilidad de la séptima, que van a ser entregados a finales de este año.

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Sin embargo, nos debe mejoras en Transmilenio: la gerencia anticolados se quedó en anuncio, las cámaras biométricas no funcionan, no han cambiado los torniquetes y las puertas de las estaciones siguen dañadas, año y medio después de que lo advertí por primera vez y luego de que lo reiterara en enero del 2017. En los pre-pliegos para la nueva licitación de la fase I de Transmilenio no hay ninguna idea de fondo para transformar los buses diésel, por el contrario, Peñalosa prorrogó la operación de una flota, que ya tiene 15 años de uso, hasta diciembre del 2018. Mientras tanto, el avance en formas sostenibles en movilidad es irrisorio: el IDU reporta, con corte a marzo del 2017, haber construido 3,93 de kilómetros de ciclorrutas en la ciudad de los 120 kilómetros que prometió en su plan de desarrollo, es decir, un 3,72% de avance en casi dos años.

Sumado al atraso en soluciones prometidas, se incrementan los problemas endémicos: en mi debate sobre accidentalidad vial mostré cómo la inversión de siete años de alcaldías por 120 mil millones de pesos en prevención vial ha sido ineficaz: las víctimas fatales de accidentes no se han disminuido en ese tiempo, por el contrario, han ido en aumento las muertes, particularmente entre ciclistas, motociclistas y peatones. La inversión de Peñalosa en seguridad vial es dos veces mayor que el de administraciones pasadas, pero las cifras no respaldan la eficacia de esta inversión.

Los retrocesos en lo social revelan el elitismo de la administración

En una sociedad tan inequitativa como Bogotá, es comprensible que los ciudadanos se preocupen por los temas sociales. La arrogancia elitista de esta administración fue evidente cuando la administración distrital redujo el subsidio de transporte a personas con discapacidad, de 50 pasajes mensuales a 25, una decisión infame que no ayuda en nada a superar el déficit que tiene el sistema de transporte público.

La atención a la primera infancia también se queda en veremos: la administración sólo va a construir 13 jardines infantiles en la ciudad, menos de un jardín por localidad, pero solo en 1 hay avances y fue contratado en la anterior administración. De los otros 12 no hay puesto ni un ladrillo. Esta situación es muy preocupante sobre todo si se tienen en cuenta que de los 321.000 niños de primera infancia que no reciben ningún tipo de atención institucional el 62% vive en hogares de estrato 1 y 2.

El distrito les incumplió a las víctimas del conflicto armado

El 9 de abril de 2016 el alcalde les prometió vivienda, trabajo y educación a las víctimas del conflicto armado durante la sesión plenaria del concejo de Bogotá. Exactamente un año después demostré el incumplimiento de esas promesas. La oferta distrital es limitada: los proyectos productivos fueron interrumpidos y sólo hasta este año celebraron las primeras ferias laborales: a la primera fueron apenas 385 personas, una cifra irrisoria en una ciudad con una población víctima de 385 mil personas, de las cuáles solo el 13.1% trabaja según el observatorio de empleo. En vivienda, sólo hasta finales de mayo de este año lanzó su programa de vivienda: un arriendo con posibilidad de compra, pero el subsidio sólo sirve para dos proyectos en Bosa, que son para toda la población vulnerable de la ciudad, no sólo víctimas: 6.129 viviendas del proyecto Sol de la Sabana y 916 viviendas de parques de Bogotá Sauco. La escasez de proyectos de la administración se suma al tratamiento financiero de las víctimas exigiendo condiciones que muy difícilmente pueden cumplir quienes aspirar a tener una vivienda, en este asunto el enfoque del gobierno nacional es el más efectivo: vivienda gratis.

 

En seguridad la administración se empeña en una estrategia que hace caso omiso de los llamados de atención de la ciudadanía.

Desde el debate de presupuesto, a finales del año pasado, manifesté mis dudas sobre el enfoque de los programas para mejorar la seguridad del distrito: son estrategias de manual, inspiradas en las academias anglosajonas, y muy poco flexibles. Los recursos de seguridad se han concentrado en combatir los crímenes contra la propiedad y la vida, pero no se ven progresos considerables en los indicadores de ambos delitos: hurtos se han reducido en apenas 2.4% y la tasa sigue por encima de la del 2011, cuando comenzamos a ver un incremento en este problema en la ciudad. Los homicidios, que eran un foco prioritario de la administración, tienen una tendencia a la baja desde hace tres años, pero la tasa se ha estancado y sólo bajó un 2% entre el 2015 y 2016, a pesar de que desde la creación de la secretaría ésta se ha enfocado en la reducción de homicidios.

Por el contrario, la administración ha desoído el clamor popular por otro problema de seguridad sobre el que he advertido en varias ocasiones: el narcotráfico. Bogotá está viviendo una epidemia de consumo de drogas y los datos ya están constatando mis sospechas: el más reciente estudio, llevado a cabo por la secretaría de salud y las naciones unidas, indica que entre el 2009 y el 2016 el consumo incrementó de 9,6% al 15.6% de los encuestados, con un aumento similar en el consumo de riesgo de sustancias ilícitas, en particular en personas de estratos uno y dos. Estos hallazgos parecen no hacer eco en la secretaría de seguridad, que no actualiza sus estrategias en función a estos nuevos hallazgos y el llamado de los ciudadanos sobre este problema. El año pasado llamé la atención sobre este problema y he vuelto a hacerlo tanto en el concejo como en las redes y prensa

Vote no a una inconveniente valorización

Vote no al proyecto de acuerdo de la administración que pretendía cobrar una valorización para adelantar obras que, en palabras del secretario de movilidad, no eran prioritarias para la ciudad. El proyecto era insensato en época en vacas flacas e incluía inversiones cuestionables, como la construcción de un centro social y recreativo de 10 pisos, a cinco minutos de La Cabrera y el Nogal, en una de las zonas más costosas de la ciudad y donde no ya se suple la demanda de este tipo de servicios. Puede escuchar aquí mis argumentos para mi voto negativo frente a este proyecto de acuerdo que no prosperó en el cabildo distrital.

Actividad normativa

Seis fueron los proyectos de acuerdo del concejo que fueron presentados en las tres comisiones y la plenaria con mi firma. En la tabla a continuación resumo sus títulos, temas y el trámite que tuvieron en el cabildo distrital.

 

En la comisión de gobierno de la que hago parte, fue escogido para rendir ponencia de doce proyectos de acuerdo presentados por otros concejales. Mi posiciones fueron argumentadas en los documentos correspondientes (que puede consultar más abajo en mi informe de rendición de cuentas compilado). Resumo los títulos de los proyectos y las conclusiones de mis ponencias en la siguiente tabla.

Hago parte de tres comisiones accidentales, creadas para atender temas prioritarios por fuera de las agendas habituales del concejo distrital. Ellas son la comisión por la contaminación del aire en la ciudad de Bogotá, la que sigue la situación de los comerciantes y productores nacionales del centro de Bogotá y la que se encuentra revisando las modificaciones al estatuto orgánico de Bogotá, el conjunto de normas y leyes que regulan la actividad de la corporación a la que pertenezco. Todas las comisiones tienen pendientes sus respectivos informes, que daré a conocer a la ciudadanía cuando sea oportuno.

Próximos debates

Durante el primer semestre también presenté diez proposiciones para abrir debates para la segunda mitad del año 2017. Estos son los temas de futuros debates que llevaré a cabo frente al cabildo distrital y que presentaré aquí y en mis redes en los próximos meses: construcción de colegios en Bogotá, proyectos de vivienda, grafiti, troncal de Transmilenio por la séptima, servicio de taxis, armas en Bogotá, seguridad en entornos escolares, peligros del diésel para Bogotá, situación de los humedales, drogas en Bogotá, Alianzas Público Privadas y situación de parques.

El texto que les presento es un resumen de mis actividades como concejal, las cuales pongo a disposición de los bogotanos para que las puedan consultar y revisar. Tanto en esta página como en mis perfiles de Facebook, twitter y youtube pueden ver todos los debates que he adelantado en el concejo, además de otras intervenciones sobre diversos temas. Incluyo, para finalizar, el informe de rendición de cuentas donde se encuentran todos los documentos que elaboramos, junto con mi equipo, y donde se amplían todos los puntos y temas que he acabo de describir para el primer semestre de este año 2017.

Informe de gestión completo 2017 I FINAL

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